Ala delta
Otra forma de sobrevolar el Valle de Benasque
El vuelo en ala delta presenta múltiples similitudes con el parapente. No en vano, un ala delta está igualmente pensado para despegar y volar, y los fundamentos para su práctica son los mismos que los del parapente: el vuelo libre.
En lo que respecta a las diferencias estructurales y de rendimiento aerodinámico, el parapente pesa mucho menos y se transporta fácilmente, planea menos y es más lento que el ala delta, pero su capacidad de maniobra es mucho mayor; es decir, se puede aterrizar con él casi en cualquier sitio.
El piloto se une al ala (estructura de tejido y tubos metálicos) manejando la barra de control (forma triangular) a través de un arnés. Este arnés puede ser integral (cubre todo el cuerpo con posibilidad de abrirse para sacar las piernas en despegue y aterrizaje) con habitáculo para albergar el paracaídas de emergencia, o tipo «cocon», con cintas, más utilizable en escuela para la enseñanza. En cualquiera de los casos, el piloto está sujeto a la estructura rígida del ala a través de un único punto, que será el que le permita pivotar para manejar la vela.
El ala delta representa una manera perfecta de cumplir el sueño que ha tenido el hombre desde siempre: volar.
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