En el corazón del Valle de Benasque, La Borda d’Arnaldet es de esos campings que se viven como una base de montaña de verdad: naturaleza alrededor, el río Ésera cerquita y esa calma que apetece cuando vienes a desconectar (o a empezar ruta temprano). Además, está abierto todo el año, así que el valle se disfruta aquí en cualquier temporada.
El camping lo llevan Javi, Tomás y Juan, tres hermanos que cuidan el proyecto con mucho mimo y un trato muy cercano. Se nota en la forma de recibir, en cómo están pendientes de que todo sea fácil, y en esa disponibilidad para echar una mano con lo que necesites (desde dudas del valle hasta ideas para organizar el día).
Aquí encuentras espacio y comodidad para elegir tu estilo: parcelas y bungalows de madera, con servicios pensados para que te sientas a gusto: cafetería-restaurante, piscina y ese ambiente familiar que hace que enseguida te ubiques. Y, además, mantienen una política de respeto al medio ambiente, animando a pequeños hábitos que cuidan este entorno privilegiado.
Y si viajas en familia, suma muchísimo su lado más “animado”: zona infantil y, en verano, tardes de animación con talleres, juegos, mini-excursiones y gymkhanas, además de pista polideportiva y ping-pong para seguir el día con energía. Un lugar para estar bien… y para volver